28 December 2013
Uso de levaduras para mejorar la conservación de la fruta
Alternativa prometedora para el "no uso" de productos químicos
Las levaduras tienen un enorme potencial como microorganismos antagonisgtas de muchos patógenos que afectan a la calidad de la conservación de las fruta. Así lo viene demostrando el grupo de invetigación del CONICET que trabaja con las levaduras como agentes de control biológico de frutas cuyo obejtivo es conservarlas durante más tiempo evitando los signos de descomposición.
En la zona del Alto Valle de Río Negro y Neuquén (Argentina), reconocida comarca productora de frutas de pepita, vienen utilizando cámaras frigoríficas para conservarlas durante la fase de comercialización pero ayudados en muchas ocasiones por productos químicos para impedir la aparición prematura de patógenos propios de la descomposición.
En línea con las nuevas tendencias de agricultura sostenible que plantean la necesidad de desarrollar métodos alternativos para controlar estos patógenos, se empiezan a usar otros métodos más seguros, eficaces y económicos evitando al mismo tiempo la aparición de los casos, cada vez más frecuentes, de resistencias.
Las levaduras son ideales para ser usadas como antagonistas dentro del consumo alimentario humano puesto que son incocuos y seguros, según explica Marcel Sangorrín, investigadora del CONICET en el Instituto Multidisciplinario de Investigación y Dearrollo de la Patagonia Norte (IDEPA, CONICET-UNCO) y directora del grupo de investigación en biodiversidad y biotecnología de levaduras.
En realidad esta estrategia no es nueva ya que viene de mediados del siglo XX aunque necesita de mayor desarrollo ya que en la actualidad solo están disponibles unos pocos agentes de control biológico anivel comercial.
El desarrollo de formulados comerciales está ligado al aislamiento de organismos autóctonos que den respuestas consistentes bajo unas determinadas condiciones climatológicas. Los investigadores consideran fundamental que estos microorganimos se adapten al sitio en que deberán ejercer su acción protectora- Por lo tanto, es necesario encontrar los agentes más adecuados en el mismo ambientte y en la misma fruta en la que van a ser aplicados.
Los patógenos más encontrados en la fruta por este grupo de investigación son el moho gris (Botritis cinerea) y el moho azul (Penicillium expansum) que fueron seleccionados especialmente por su agresividad y restistencia a los fungicidas utilizados en la región.
El CONICET y la Universidad de Comahue han patentado en marzo de este año el uso de estas dos levaduras con el título "Cepas de levadura para el biocontrol de frutas post cosecha, composiciones que las contienen, métodos de aplicación de las composiciones y susos".